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La arquitectura del pasado se reconoce perfectamente en este establecimiento hotelero situado a escasos kilómetros de Ostuni, la llamada ciudad blanca de Brindisi, en el corazón de la campiña de Puglia. Andrew Trotter diseñó, durante un proceso de tres años para profundizar en el corazón de las tradiciones locales, esta luminosa caja donde todo se desarrolla alrededor de un patio. Una vez dentro, sorprende su fantástica piscina que se inserta en un paisaje sembrado de impresionantes olivos de 500 años de antigüedad.

Gruesos muros, techos abovedados, suelos de piedra y paredes encaladas en blanco. Así los espacios se mantienen frescos durante los días más calurosos del año. Los detalles arquitectónicos son tan sencillos, que el espacio es ideal para perderse y para relajarse en cada rincón sin estridencias. Este hotel cuenta con seis habitaciones de 24 a 45 metros cuadrados y todas ellas disponen de jardín privado o una terraza privada con vistas al campo.

Pocas veces se recurre al aire acondicionado en esta construcción; los paneles solares proporcionan suficiente energía para iluminar y calentar el edificio. La granja hotel dispone de una fuente propia de agua: su pozo proporciona agua dulce de flujo constante para cubrir todas las necesidades.

Piscina Puglia

Masseria Moroseta ha sido construida bajo estándares de kilómetro cero, algo que caracteriza a todos los ejercicios arquitectónicos respetuosos con el medio ambiente. Y como no podía ser de otra manera, siendo consecuentes con esta filosofía, todos los alimentos y bebidas que se ofrecen en el hotel se cultivan por los propios propietarios o se compran a agricultores locales, productores y artesanos.

La comida, las relaciones sociales, los rituales, el correcto ejercicio físico, disfrutar del aire libre y del sol. Todo ello constituye la base de este negocio singular. Cuenta con un horno de piedra de 200 años, perfecto para asar carnes y verduras, y en octubre, los dueños animan a los huéspedes a recolectar la aceituna de la hacienda.

La actividad del establecimiento se completa con toda una oferta servicios de spa para disfrutar en solitario o en pareja. Rituales orientales, exfoliantes, desintoxicantes o antiedad con la ayuda de algunas plantas mediterráneas de la propia granja, son algunas de las opciones. El yoga acompaña a otros huéspedes en su retiro en esta granja de ensueño.

Piscina entre olivos

Fotografías: © Salva López