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Este año se cumple un siglo del nacimiento del fotógrafo Slim Aarons, cuya cámara inmortalizó a la alta sociedad estadounidense entre los años 50 y 80. Sus instantáneas cuentan historias de privilegio e influencia, y han convertido a la piscina en el objeto de deseo de muchas generaciones.

Aunque nació en la Manhattan de 1916, Slim Aarons tuvo una infancia alejada del bullicio y los flashes de la Gran Manzana. El que acabaría siendo un insider indiscutible de la élite californiana, creció con sus abuelos en una granja de New Hampshire y no abandonó la Nueva Inglaterra rural hasta los 18 años, cuando se alistó en el ejército.

Fue en su etapa en la academia militar cuando descubrió su pasión por la fotografía. En West Point, Aarons era el encargado del revelado de fotos y, cuando le destinaron a Europa para combatir en la Segunda Guerra Mundial, siguió experimentando y progresando con la cámara. Al regresar, consiguió un empleo como fotoperiodista en la revista Life.

slim-aarons-girl_thecoolpoolSu primer encargo para la publicación le cambiaría la vida. Cuando le asignaron ir a cubrir un evento en Hollywood, Aarons quedó tan cautivado por la elegancia y el ritmo de la ciudad que decidió instalarse en Los Ángeles y dedicarse a retratar famosos. Poco a poco, logró adentrarse en la jet set californiana y comenzó a fotografiar las pool parties a las que le invitaban.

Sus fotografías ofrecían acceso a un mundo exclusivo, con el que muchos solo podían soñar. Todo el mundo quería a Aarons en sus fiestas: estrellas del cine y de la música, deportistas, empresarios, políticos, aristócratas… Todos le invitaban a sus lujosas y distendidas reuniones junto a la piscina, que él capturaba y publicaba en las revistas más influyentes de la época. De hecho, su capacidad de abrir ventanas a otras vidas inspiró el guión de La ventana indiscreta, de su amigo Alfred Hitchcock.

En 1974, publicó A Wonderful Time, un libro que –aunque en un principio pasó bastante desapercibido– terminó convirtiéndose en libro de cabecera para muchos profesionales del diseño y la moda de los 90. Tres obras más recogen la obra del fotógrafo: Slim Aarons: Once Upon a Time (2003), Slim Aarons: Un lugar en el sol (2005) y la obra póstuma Junto a la piscina con Slim Aarons (2007). Slim Aarons murió en Montrose, Nueva York, en 2006.