22
Feb

Laird Hamilton ha surfeado olas monumentales. Las más peligrosas y gigantescas. Aguas enfurecidas a las que únicamente se puede acceder en helicóptero, con botes hinchables o sobre una moto acuática. Para poder conseguir estos hitos, y cuando todavía no existían reglas, Hamilton se lanzó a surfear encima de una tabla ayudado de una pala para mejorar sus marcas. Había creado el stand up paddling (SUP) contemporáneo.

Este deporte se convertiría en clave para sus entrenamientos y le permitió alcanzar olas de hasta 30 metros, como las de Jaws, en la isla de Maui (Hawaii) y por las que se convirtió en un mito dentro del mundo del surf. “Nada te hace más fuerte para surfear las olas más grandes que el stand up paddling. Hace que tus piernas, tus pies y dedos sean estables y fuertes”. Así lo explicó para la revista especializada Standup Journal, donde además detalla que la gente se preguntaba de qué deporte se trataba las primeras veces que le veían practicándolo en Ho’okipa (Hawaii).

SUP piscina

Stand up paddling, un deporte sin límites

Desde entonces, Hamilton ha demostrado que la práctica del SUP no tiene límites y ha atravesado las mareas altas de Turnagain Arm en Alaska, ha cruzado el Gran Cañón, se ha adentrado en el Canal de Inglaterra y ha accedido a todas las islas del archipiélago de Hawái. En la actualidad, el SUP, que surgió casi por accidente, es más popular que nunca y las modalidades se adaptan dependiendo de la actividad que se realice sobre la tabla: yoga, travesías largas, descensos de ríos, deslizamiento entre olas, etc. En entornos abiertos o cerrados.

Para iniciarse en el deporte del SUP recomendamos comenzar en aguas tranquilas como las de la piscina, un medio controlado que ofrece la seguridad necesaria que requieren los primeros días de entrenamiento. Porque el viento o las condiciones atmosféricas adversas pueden hacer que el agua se vuelva casi imposible de navegar. Cuando comiences a ganar confianza en aguas estables, ¡te animamos a que pruebes en piscinas con olas de surf!

Otros consejos principales, según Laird Hamilton, son buscarse un buen instructor, conocer el entorno en el que te mueves, mantenerse seguro y divertirse al máximo: “ve con una sonrisa y respeta el océano o cualquier agua en la que te encuentres haciendo paddle. ¿Te animas?