Piscinas espectaculares / Baños árabes recuperados en el Hotel Plaza Vieja de Almería | THE COOL POOL by Fluidra
18
Mar

Localizada sobre el antiguo zoco de la época musulmana, quien llegue a este rincón de Almería descubrirá la Plaza Vieja de la ciudad. Allí encontrará también su Ayuntamiento y, si además busca alojamiento, también dará con el Hotel Lounge Plaza Vieja proyectado por Alonso Balaguer y Arquitectos Asociados. Se trata de una intervención de interiorismo, realizada con mucho mimo, en una de las casonas que configuran este característico espacio urbano porticado en el corazón de la capital almeriense.

baños_01El establecimiento solo dispone de 10 habitaciones y se ordena en planta baja y dos alturas. La planta de la cota de la calle ha quedado distribuida con amplios espacios abiertos, vinculados a la plaza, con el fin de que respondan a la relación de ésta con la ciudad, buscando diferentes maneras de sentarse y convivir.

El restaurante del hotel lleva la firma de unas de las figuras emergentes de la gastronomía andaluza, Alejandro Sánchez, maestro que cuenta ya con una estrella Michelin. Una gran barra preside el espacio donde predominan los colores oscuros. Junto a ella, el cliente disfruta de las vistas a una gran bodega de vinos.

HOTEL PLAZA VIEJA (ALMERIA)El edificio cuenta además con una planta sótano, donde los arquitectos han recuperado los baños árabes existentes respetando los materiales hallados. Este espacio se caracteriza por presentar varias salas de agua a diferentes temperaturas en estancias con luz tenue, un hammam y un baño de chorros, todo ello en un entorno de relajante silencio. Los vasos de la instalación se han proyectado en color blanco, lo que permite que contrasten con la fábrica de ladrillo preexistente en un ambiente oscuro y relajante.

Tradición y modernidad conviven también en las habitaciones de este hotel. Todas ellas cuentan con vistas privilegiadas y, en cada una de ellas, se combinan los elementos propios del edificio original con acabados contemporáneos. Todas son diferentes y presentan una imagen característica de la ciudad gravada en la pared. Los muros de mampostería vista de piedra natural destacan frente a la intervención actual. Los arquitectos han incorporado al proyecto madera, estuco y mármol de Macael, en sintonía con la piedra original.

En lo más alto del edificio, la terraza permite disfrutar de las vistas sobre la plaza, la Alcazaba y las murallas del Cerro de San Cristóbal.