20
Jun

Por todos es conocida la envidiable costumbre nórdica de utilizar las bondades del agua en rituales para mantener buena salud física y mental. El joven estudio de arquitectura Claesson Koivisto Rune, fundado en Estocolmo en 1995 y que desarrolla su trabajo nadando entre arquitectura y diseño, acaba de proyectar y construir un pabellón con dos piscinas para una villa de 1796. Si bien la imagen de la mansión es eminentemente clásica, la propuesta del estudio multidisciplinar para la nueva instalación destaca por su lenguaje moderno de líneas puras y sencillas.

Gracias al espacio proyectado, los propietarios de la villa pueden disfrutar de un baño durante todo el año. Para los días de verano, cuentan con una piscina exterior sobre una plataforma como pieza principal en el centro de la intervención. Desde aquí, se puede dominar visualmente el resto del jardín. Si bien es lógico pensar que es ideal para los calurosos días de verano, no es difícil imaginar, para el caso de los bañistas más atrevidos, un chapuzón en esta piscina con una buena nevada en el exterior. En cualquier caso, el proyecto se completa con otra piscina cubierta debajo de la plataforma. Ambas constituyen una estupenda oferta de baño para todos los días del año.

Un único detalle, constructivo y estético, marca y envuelve todo el proyecto. Inspirados en el dibujo del parqué francés, los arquitectos han llevado la trama en forma de espiga a todas las superficies de la intervención. El entarimado, el empanelado (tanto de techos como de paredes) y el embaldosado llevan el mismo formato, cuidadosamente cortado por láser de precisión. El color elegido para las baldosas es el blanco y, gracias a las escaleras en forma de gradas que han diseñado dentro de la piscina, éstas reflejan un color turquesa más intenso a mayor profundidad.

Acompañan a las dos piscinas dos volúmenes sobre la plataforma que permiten ocultar la escalera hasta el interior del spa y habilitar una zona de cocina cubierta con un comedor para las comidas y las cenas en el jardín.

Es evidente que poco tiene que ver la imagen del nuevo spa con el estilo histórico de la villa. Sin embargo, no cabe duda de que se ha conseguido capturar el recuerdo visual de los suelos entarimados en espiga de las edificaciones clásicas del lugar.