22
Ago

En las imágenes de la eslovaca Maria Svarbova los nadadores se preparan para sumergirse en la piscina, juegan dentro del agua, esperan en el borde de una escalera o encima de una silla. Sus fotografías a bañistas con gorros de natación de colores en piscinas de arquitectura soviética han despertado el interés del mundo del arte y de la moda.

El trabajo de Maria Svarbova ha aparecido en revistas como El País, The Guardian, Vogue Italia, Harper’s Bazaar, Forbes o Cosmopolitan, entre otras. En sus composiciones explora con la simetría, el cuerpo humano y con sentimientos como la melancolía o la ausencia. Aunque Svarbova estudió restauración y arqueología, en 2010 escogió la fotografía como su medio de expresión artístico. Desde entonces trabaja creando imágenes dentro de espacios públicos en las que retrata el tiempo de ocio dentro de una piscina.

La paleta de colores pastel y el minimalismo son dos de las grandes pasiones de Svarbova. Además, siente fijación por la moda y escoge con cuidado los trajes de baño que, con frecuencia, encuentra en mercados cercanos a las piscinas municipales en donde realiza las sesiones fotográficas.

Svarbova utiliza programas de retoque fotográfico que le permiten que todos sus personajes resulten idénticos e inmóviles mientras observan su reflejo en el agua. Sus fotografías tienen numerosos seguidores en las redes sociales. Precisamente, Instagram es una de las plataformas que le ayuda a dar a conocer sus imágenes en las que parece que el tiempo se ha detenido justo antes de la hora del baño.

Su particular forma de capturar la simplicidad de la vida le ha llevado a ganar el primer premio dentro de la categoría de fotografía conceptual y publicitaria en The International Photography Awards, un certamen que busca dar a conocer a los mejores fotógrafos y los nuevos talentos emergentes.